Cambiar de mentalidad para adelgazar

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Es muy importante conocerse una misma en cualquier momento de la vida, y quizás aún más cuando se quiere iniciar una dieta. La cuestión más importante son los sentimientos. ¿Qué sientes al ser obesa?

¿Te enfadas? Si lo haces, ¿con quién? ¿Con tu madre por alimentarte en exceso? ¿Con tus padres por darte genes grasos? ¿Con las amigas por ser tan delgadas y poder comer todo lo que quieren? O contigo misma por no poseer la autodisciplina necesaria para persistir en una dieta?

La ira no es una emoción positiva, gasta energía y cansa. Al hacer régimen se necesita la energía para hacer ejercicio con firmeza. No queda para gastarla en enfados.

¿Te es indiferente? ¿No te explicas la preocupación de los demás por su peso? Quizá dices que no te importa en absoluto. He visto muy pocas chicas a las que realmente no les importe. De hecho, la mayoría de las chicas indiferentes pensaban lo peor acerca de su peso.

Es mucho mejor admitir que se tiene un problema de peso que fingir no darle importancia. A una edad en la que el menor grano en la cara puede suponer una tremenda humillación, unos kilos en la cintura deben tener el mismo efecto.

Hay que investigar esa indiferencia y ver lo que significa. Una puede sorprenderse al descubrir emociones muy fuertes que no deberían esconderse.

¿Te sientes turbada? ¿Por qué? ¿Temes que te vean? Por desgracia, es muy difícil esconder la obesidad. Se pueden tapar los dientes feos, arreglar una nariz grande o atusar un cabello escaso, pero cuando se es obesa, todo se ve. Por consiguiente, hay que buscar la forma de llevarlo lo mejor posible. Tanto si se quiere adelgazar como si no, no hay que bajar la cabeza ni encorvarse, sino andar con soltura y llevar los vestidos apropiados.

¿Te deprimes? La depresión, como la ira, es una emoción que cansa; pero, a diferencia de ésta, no podemos controlarla. La verdadera depresión se manifiesta en una dificultad en dormir, despertarse pronto por la mañana y… pérdida del apetito.

El llorar no significa necesariamente verdadera depresión. Una llora, probablemente, porque se apena de sí misma; porque está resentida; porque se enfada por todo el trastorno que ha de pasar para ser delgada; porque no se puede levantar un día y verse bonita y delgada; porque tiene que ejercer constantemente la autodisciplina, y a nadie le gusta eso, especialmente en materia de comida.

¿Te avergüenzas de tu peso? Es un error. No es un signo de insuficiencia, debilidad ni estupidez. No significa que una sea una cerda.